Algunos consejos para ser feliz

 

Richard Gere recomienda que vivamos así:
1.-Olvídate de la edad cronológica, es sólo un número.
2.-Mejora tus relaciones con los que te rodean, mejorará el aspecto de tu piel.
3.-Despiértate siempre con una sonrisa..
4.-Juega por jugar, diviértete con lo que te gusta hacer. Cumple algún sueño infantil.
5.-Cuida tu alimentación, disfruta con ella, no te excedas en nada y equilibra las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas.
6.-Muévete, camina, nada, practica algún deporte. Ve probando hasta que encuentres lo que mejor le sienta a tu cuerpo.
7.- Aprende a ver en cada enfermedad un maestro, en cada bache de la vida una lección que aprender.
8.-Sé por sobretodo agradecido.
9.-Aprende cada día algo nuevo, es un seguro contra enfermedades neurodegenerativas.
10.-Exprésate y escucha a los demás, abre nuevos canales de comunicación. Aprende a utilizar las nuevas tecnologías.
11.-Practica algún arte. Si no lo has hecho nunca, busca un maestro e imponte una disciplina. Disfrútalo.
12.-Aléjate de personas tóxicas, procura estar al lado de quien amas.
13.-No contamines tu cuerpo con lo que le perjudica.
14.-Abre tu corazón, no digas siempre “yo pienso”, incluye en tus mensajes “yo siento”.
15.-Haz todos los días algo diferente. Toma caminos distintos, tira lo que no te sirva, renueva tu vestuario, desordena alguna de tus rutinas, prueba a entrar en lugares nuevos.
16.-No te autolimites en la forma de vestir, en la decoración de tu casa, en la música que escuchas… todo lo que hace disfrutar, si no hace daño, está disponible para todas las edades.
17.-Encuentra todos los días una noticia positiva y compártela con alguien.
18.-Practica la bondad y el desapego.
19.-Aprende a recibir.
20.-Juzga menos (mejor nada), ama más.
21.- Vive cada momento, pero si tu mente viaja en el tiempo que sea más hacia el futuro que hacia el pasado.

consejos para ser feliz

Diez consejos para ser feliz, escritos por León Tolstoi en su Diario a los 18 años:

  1. Levantarse temprano (sobre las cinco de la mañana).
  2. Acostarse pronto (sobre las nueve o diez de la noche).
  3. Comer poco y evitar los dulces.
  4. Intentar hacer todas las cosas por uno mismo.
  5. Tener un objetivo para la vida, un objetivo para parte de la vida, un objetivo para un periodo más corto y un objetivo para el año, un objetivo para cada mes, un objetivo para cada semana, un objetivo para cada día, un objetivo para cada hora y minuto… Y sacrificar los menos importantes en aras de los más importantes.
  6. Mantenerse alejado de las mujeres.
  7. Matar el deseo trabajando.
  8. Ser bueno, pero intentar que nadie lo sepa.
  9. Vivir siempre gastando menos de lo que se podría.
  10. No cambiar el modo de vida incluso si uno se vuelve diez veces más rico.

 

Felicidades

Texto: Myriam Imedio

“Felicidades si has llorado a mares y te has hecho una playa donde ahora tomas el sol. Si dejaste tus mariposas encima de la mesa y dijiste: Haz con ellas lo que quieras, ahora la que vuela soy yo. Felicidades si dejaste de creer y empezaste a sentir. Te aplaudo, lo de sentir se está perdiendo. Si abandonaste la manía de suponer y te aficionaste a preguntar a sabiendas que las respuestas podían doler. Felicidades si los aires de grandeza del que tienes al lado no te despeinan. Felicidades si has aprendido que para clase, la de la sencillez. Si has aprendido que no hay nada más íntimo que desnudarse con la ropa puesta. Nada.

Felicidades si elegiste el camino correcto y no el fácil. Si te cansaste de seguir la línea de puntos y te sacaste de la manga un dibujo a colores. Felicidades si tienes la lengua muy larga y la frente muy alta: no hay límites si el cielo es el lienzo. Felicidades si te dieron un golpe bajo y estuviste a la altura, si te has caído y te has reventado las rodillas. De momentos rotos nacen instintos y distintos gritos de guerra que te hacen ir ganando batallas. Felicidades si el fuego te quemó por poner la mano donde no debías y por quien no debías. Confiar es de valientes, no quemarse de cobardes.

Felicidades si tus principios son fuertes e inamovibles y decides cambiar el final a tu antojo. Es tu historia, no un dictado. Felicidades si la vida te ha enseñado a leer en las miradas. Hay miradas que son acuses de recibo y otras, hojas de reclamación. Y otras, refugio y abrigo. Felicidades si te cerraron las puertas y abriste los ojos y la mente y una ventana al infinito. Felicidades si ya no cuentas lo que resta. Si con los restos del naufragio construiste un museo y colgaste el cartel: Me reservo el derecho de admisión.

Que cada palo aguante su vela. Tú sopla la tuya y echa a volar tus deseos que el mundo está lleno de puertos y mares y faros. Sopla y celebra que eres como eres y haces lo que quieres. Sopla, y donde el corazón te lleve, que el resto… es solo ruido”.