Escobar “El Patron del Mal”

En Buenos Aires estan dando una serie de Pablo Emilio Escobar Gaviria, el narcotraficante.

Es muy buena. No puedo dejar de verla.

Tanto que me compre el libro “La parabola de Pablo” que es la base de la serie.

No puedo dejar de leerlo.

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Fin de vacaciones

Hoy es el ultimo dia de mis vacaciones 2014.

Que mas que decir que fueron geniales. Simplemente.

Una semana con mis ninios en Mar de las Pampas.

Una semana con novio en Mendoza.

Y dos dias a full con ninios.

Mañana MIercoles empiezo a trabajar con muchas cosas en la cabeza.

Pensando en que quiero hacer, en mi edad, en la felicidad, en mi destino…. no se.

No quiero volverme loca. No quiero un 2012, ni un 2013.

Quiero un 2014. Mi 2014.

Mi vida son mis ninios y novio. Los amo y eso me hace feliz.
La entrega, me hace feliz.
Prepararles el desayuno, me hace feliz.
Mimarlos, me hace feliz.
Sobremimarlos, me hace feliz.
Tener mi mente ocupada en ellos, me hace feliz.
Pero ultimamente me estoy aferrando a este amor, es como querer agarrar la felicidad con la mano.
 
Las separaciones me angustian, me desgarran. Sobrevivo. Lo se.
Pero me cuestan, me van debilitando cada vez mas y esa felicidad que tenia en la mano vuelve a desaparecer.
 
No crezco sino que solo trato de revivir momentos.
 
Es que tuve tan pocos en mi otra vida. Que ahora solo me aferro a los momentos.

Y empiezo a duda. Dudar de todo. Y sin quererlo me vuelvo debil.

Tengo que confiar en la gente que me ama.

crear momentos

Estemos atentos.
La vida es crear momentos.
Nuestros momentos.
Esos momentos que recordaremos con alegria, melancolia o trsiteza.
Pero son parte de nuestra historia.
soy fan de crearlos y no de que me pasen por delante.
Yo quiero estar ahi. Protagonista de mis momentos.
A veces salen bien. Otras no tanto.
Pero yo los cree.
No es suerte, no es azar.
La felicidad hay que crearla.

Actitud – Rosa Montero

Ya sabemos que estas celebraciones de fin de año son una pura convención, pero, ¿no es magnífico que un viejo ritual nos ayude a parar por un instante la velocidad aturdidora del tiempo y a reflexionar siquiera un poco sobre nuestro pasado y nuestro porvenir? O sea, a replantearnos la existencia.

Yo, que ya he vivido lo bastante como para aprender que la felicidad es la ausencia de dolor, me deseo y os deseo eso: un futuro sin demasiados mordiscos. Pero en realidad somos capaces de hacer más, mucho más. Porque no podemos controlar lo que nos sucede, pero sí la manera en que respondemos a lo que nos sucede. Hay que vivir con panache (literalmente, penacho, pluma), como Cyrano de Bergerac, cuyas últimas palabras antes de morir son, precisamente, “mon panache”, un término que representa la virtud de la bravura modesta, de la vitalidad y el sentido del humor ante la adversidad. Tengo un amigo que suele decir, citando a Viktor Frank: “Lo único que no te pueden quitar es la actitud”. Nadie te puede quitar la belleza de los árboles desnudos que se estiran por las mañanas rechinantes de escarcha; la emoción y el orgullo de saber que, si te sucede algo a media noche, siempre habrá un amigo o una amiga dispuesto a ayudar; los momentos de risa y bienestar con la gente que quieres, esas carcajadas tontas y niñas que te dejan sin fuerza en los costados; la pasión de leer, de aprender, de escuchar música, de ver un cuadro hermoso, una película, de pasear por una ciudad, una playa, un monte. La gloriosa sensualidad del cuerpo, de sentirte lo suficientemente sano, de oler y acariciar a un hijo pequeño o a un animal querido, de oler y disfrutar el cuerpo de tu amante. Me deseo y os deseo todo esto en 2014. Mucho panache, mucha actitud y serenidad para saber gozar de la indudable belleza de la vida.